Sonó la campana, Joe Biden bajó la cabeza y un minuto de silencio invadió el espacio. Eran las 8.46 de la mañana, el preciso instante en que, hace exactamente 20 años, el terror se apoderaba de los Estados Unidos y se amplificaba dramáticamente en el mundo: a esa hora, un avión secuestrado por un terrorista se estrellaba contra la Torre Norte del World Trade Center, un ícono financiero del país y los edificios más altos de Manhattan.

Este sábado, dos décadas después, el presidente Biden encabezó la ceremonia en New York para conmemorar aquel día de pesadilla, que siguió con otro avión estrellado a las 9.03 en la Torre Sur, otro a las 9.37 tarde en el Pentágono en Arlington (Virginia), y un cuarto, que presumiblemente iba a la Casa Blanca o al Capitolio, que cayó a tierra en Shanksville (Pennsylvania) a las 10.03 porque los pasajeros se resistieron al desvío de la nave.

Los ciudadanos se acercan al Memorial en Nueva York para recordar a las víctimas de los ataques al World Trade Center. Foto: EFE

Los ciudadanos se acercan al Memorial en Nueva York para recordar a las víctimas de los ataques al World Trade Center. Foto: EFE

Cada uno de esos instantes fatales fue conmemorado con el tañido de una campana y un minuto de silencio en el memorial del 11/S de Nueva York, en el Pentágono y en Pennsylvania.

En el lugar exacto donde estaban las Torres Gemelas, este sábado se colmó de familiares de las víctimas y algunos funcionarios, menos de los habituales. Por la pandemia, el acceso fue restringido y no fueron invitados ni los sobrevivientes ni los rescatistas.

Biden estuvo flanqueado por los ex presidentes demócratas, Bill Clinton y Barack Obama, que llegaron con sus esposas Hillary y Michelle, todos vestidos de tonos oscuros. George W Bush, el jefe de la Casa Blanca ese momento, fue a la ceremonia en Pennsylvania. Se vieron muchos barbijos, pero buena parte de los invitados estaba sin máscaras.

Barack Obama junto a su esposa, Michelle, durante la ceremonia en homenaje a las víctimas de los atentado. Foto: AFP

Barack Obama junto a su esposa, Michelle, durante la ceremonia en homenaje a las víctimas de los atentado. Foto: AFP

En New York, durante varias horas, los familiares de las víctimas leyeron los casi 3.000 nombres de sus seres queridos que perdieron la vida en el ataque, un ritual que se repite todos los años y que es uno de los momentos más emotivos. A las 9.59 (el momento del derrumbe de la Torre Sur) y a las 10.28 (la caída de la Torre Norte) hubo más campanadas y minutos de silencio.

No era una ceremonia fácil para Biden. Además de cumplirse el 20 aniversario y de que el país aún sufrir el azote del Covid19, las conmemoraciones del 11/S este año tienen un especial significado por la reciente y conflictiva salida de las tropas estadounidenses de Afganistán, el país que Estados Unidos había invadido poco después del atentado porque cobijaba a sus ideólogos de Al Qaeda.

Paradójicamente, los talibanes que los protegían ahora retornaron al poder dos décadas después y Estados Unidos ha sufrido hace dos semanas un atentado en Kabul, donde murieron 13 soldados estadounidenses cuando un suicida se detonó cerca del aeropuerto. El presidente sufrió fuertes críticas por la retirada y decidió concretarla pese a las advertencias de que podría generar un crecimiento del terrorismo internacional.

"La unidad es nuestra mayor fuerza", señaló Biden en un video difundido en vísperas del vigésimo aniversario de los atentados. Foto: AP

“La unidad es nuestra mayor fuerza”, señaló Biden en un video difundido en vísperas del vigésimo aniversario de los atentados. Foto: AP

Biden no habló en la ceremonia –es un momento destinado a los familiares de las víctimas— pero difundió el viernes un video en el que pidió unidad a los estadounidenses. “Para mí es la principal lección del 11 de septiembre. En el momento de mayor vulnerabilidad, (…) la unidad es nuestra mayor fuerza”, declaró. “20 años atrás, cerca de 3.000 vidas fueron segadas el 11/S por un acto innombrable de cobardía y odio. Como nación, nunca debemos olvidar a los que perdimos en uno de los momentos más oscuros de nuestra historia y tampoco el dolor de sus familias y sus seres queridos”, tuiteó luego.

A último momento, Biden logró sortear otro obstáculo incómodo en esta fecha: grupos de víctimas y familiares se oponían a que el presidente asistiera a la ceremonia y exigían que ordenara la desclasificación de documentos sobre la investigación de los atentados, cometidos por 19 terroristas, la mayoría saudíes. Arabia Saudita era entonces y sigue siendo un aliado importante de Estados Unidos y se cree que la investigación intentó favorecer ese vínculo. Finalmente, Biden aceptó y días atrás anunció la desclasificación de los documentos del FBI de aquellos días y así descomprimió el clima áspero de este sábado.

Biden también visitará los otros sitios de conmemoración Pennsylvania y Virginia, pero no dará ningún discurso en esos lugares.

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