En los años noventa, Mariana Nannis se convirtió en un personaje mediático mostrando algunas de las excentricidades de su vida privada, llena de lujos y gastos millonarios.

Treinta años después, en un mundo completamente diferente (también para los Caniggia como familia) aunque con las mismas desigualdades económicas, su hijo Alexander Caniggia parece recuperar la esencia de su madre y provoca en las redes.

El mediático, que viene de enfrentarse con su padre Claudio Caniggia, se filmó luego de hacer shopping en distintas marcas de lujo y, señalando las bolsas de su compra, dejó un desagradable mensaje dedicado a sus seguidores.

Los pobres que se aburran, miran TV, duermen. Los de la high society como yo compran Dolce y Prada. Decí que hoy fue un día tranqui, no quise comprar mucho, si no sabés qué. Me compré nueve Dolce y dos de Prada, así que tranqui”, afirmó el muchacho de 27 años, solo conocido gracias al apellido del exfutbolista y su paso por distintos realities de tevé.

A diferencia de su hermana Charlotte, de personalidad más sobria, y su hermano Axel, famoso por su bajo perfil y sus obras artísticas, Alexander se distingue por provocar desde sus redes. Ahora, posando junto a las bolsas de Dolce & Gabbana y Prada.

Luego agregó, de manera burda: “Así que gente, manga de pobres, el único millo soy yo, la tengo así de grande… Así que la tienen adentro y chúpenla. Una de estas (bolsas) es lo que ustedes ganan en un año“.

Alexander Caniggia, otra vez noticia en las redes.

Alexander Caniggia, otra vez noticia en las redes.

Autodenominado en el mundo virtual con el apodo “El emperador”, Alex terminó comparándose con el ex boxeador Floyd Mayweather Jr., quien también suele hacer alarde de su dinero aunque con la diferencia de que su fortuna (inmensamente más grande) la cosechó gracias a su desempeño sobre el ring.

“Esto solo lo podemos hacer Floyd Mayweather, mi amigo, mi pro (sic) y yo nada más”, cerró Alexander su video.

El posteo en Twitter se completó con unas palabras tan repudiables como ridículas e insólitas: “Como soy de la high society y tengo dinero… Dolce Gabbana, Gucci, Prada, yo siempre adquiero… Me voy a comprar un ‘barats’ para mearlo donde quiero… Así van sabiendo que soy el puto amo del mundo entero”.

Como era de esperar, la reacción de sus seguidores fue casi inmediata, convirtiendo a Caniggia en tendencia y mencionándole lo inoportuno de hacer alarde del dinero cuando hay tanta pobreza, o directamente recomendándole que “se compre un cerebro”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here