Desde el primer discurso esa incomodidad latente entre presidente y vice se hizo sentir en las palabras de la vicegobernadora de la Provincia de Buenos Aires, Verónica Magario, que decidió saltarse el protocolo y en lugar de saludar a Alberto Fernández primero, optó por comenzar con Cristina Kirchner.

“Buenas tardes a todas y todos, bienvenida, voy a arrancar, discúlpeme señor Presidente, pero voy a saludar primero a la mujer, a nuestra vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, bienvenida a la Provincia de Buenos Aires, a nuestro presidente, Alberto Fernández, bienvenido, gracias por acompañarnos hoy”, dijo, dejando en segundo plano al jefe de Estado, que aplaudía desde el escenario, donde todos usaban barbijo excepto CFK.

Un signo vital de un gobierno dividido..pulverizado.

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