El sabio Solon ha perdido un hijo y lo llora desconsoladamente. Un pedante segun Miguel de Unamuno, le dice ¿ para qué lloras así si eso de nada sirve?. El sabio, rápido en reflejos le contesta: por eso, porque no sirve!!!!.

Hay que tener cuidado con los sabios, aunque escasean pero por ahí nos aparece uno y ante la impertinencia nos hace pasar vergüenza. Es el caso de Sócrates que ya sentenciado a tomar la cicuta, toca la lira en silencio hasta que alguien le pregunta: ¿ porque tocas la lira si vas a morir? y Sócrates le contesta, por eso toco la lira, porque voy a morir!!!

En la foto de Pampita la vemos llorar, casi siempre lo hace y la causa la sabemos, la muerte de su hijita, que no ha podido superar porque la vida es sarcástica, le da a Borges todos los libros del universo pero le quita la vista, lo que pasa es que Borges quien tiene la genialidad de decir que la mano no abre la puerta, obvio, que lleguemos al picaporte depende de un monton de factores y  no siempre se abre; Pero en este caso Borges tuvo la genialidad de “encender la luz de las tinieblas” a través del juego de la imaginación, hasta lograr que la biblioteca de Alejandría viniera a consultarlo a él. Volvamos al llanto.

Solon responde lloro porque no sirve y la pregunta que ocurre es: ¿ sirve llorar?.

En primer lugar digamos que la risa y el llanto son una descarga. Se entrecruzan, son primos y se retroalimentan. Por algo los humoristas alquimizan el dolor en humor. Porcel y Olmedo eran desgraciados, sufrían y satirizaban la realidad, convertían el llanto en humor. Lloramos de risa y reimos llorando. Un oxímoron. Y algunos no ríen sino que lloran al revés. Dice Unamuno el hombre por ser hombre, por tener conciencia es ya respecto del burro o de un cangrejo, un animal enfermo. La conciencia es una enfermedad. Cierto..cómo no llorar si venimos a la vida para solucionar problemas y el mayor problema que encarna el sentido de la vida, o sea la muerte, no tiene solución. Lloramos porque no sirve. Lloramos los fracasos, las frustraciones, las pérdidas, las heridas, lo lloramos al amor, por temor, lloramos pero no sirve. Es un desahogo, si…pero no cambia el sentido…seguimos llorando eso que ya no nos sirve. La lágrima es la última gota de la tormenta, ya no hay nada que hacer, el llanto no tiene futuro es el pasado, no tiene un para qué, es un por qué….lloramos y no nos sirve, lo que ya no podemos cambiar ni recuperar. En cualquier circunstancia sensible Pampita llora a su hija muerta y no sirve, porque no la recupera. El neurótico llora su pasado que vuelve siempre para cambiarlo no puede, se vuelve al presente y llora..no sirve, ya pasó.

Si pero fijese que esa niña que recibe un diploma llora de emocion y sus padres lloran, y sus amigos lloran, y sus parientes lloran todos…..no sirve. es un desahogo de dolores no superados, de cuentas pendientes, de revanchas que aprovechan la emoción de la reivindicacion, pero esa alegría que llora, trae las lágrimas de otras contrariedades pasadas. Las lágrimas son la muestra de la angustia tardía no superada que se mimetiza en cualquier acontecimiento faustico o infausto. El guasón hace de la tragedia comedia y cuando la asfixia a la madre pasa de la comedia que le inventó su madre a la tragedia. Rie llorando..llora riendo. Pero Unamuno dice que somos el unico animal enfermo porque la conciencia es una enfermedad. Y también dice que “hay que saber llorar”. Obvio, aunque no sirva hay llantos y llantos. El llanto fingido del payaso, del actor, son ficciones. Vamos al llanto real. La cantidad de llantos nos indica cuán enferma está una sociedad. Entonces la sociedad argentina está muy pero muy enferma. Todos lloran, todo el tiempo, llora el artista, lloran los panelistas, lloran los políticos, lloran los dirigentes, lloran los que entran a la carcel, lloran los que salen de la carcel, lloran Tinelli para que lloren los demás, esto ya es una manipulación, es el llanto patológico, es forzar un desahogo mercantilizado.

La televisión llora, el cine argentino llora, multitudes de victimas lloran por television porque les matan los hijos….y no sirve…porque es tarde..tiene razon Solon…y no es que no tengan derecho al desahogo las pobres madres..pero el llanto como la muerte no tienen un para qué, se agotan en lo que fue y es irremediable. Lo que pasa que esta sociedad argentina está tan enferma..que se la pasa llorando todo el tiempo por cualquier cosa, llora Iudica porque extraña a las hijas….llora la vicepresidenta cuando debió declarar de rabia con los ojos enjugados, vituperando a todos, es su orgullo el que llora pero no sirve. Llora el manipulador llora el psicópata, es un artista si tiene que llorar lo hace como si tiene que reir, no sirve, está enfermo. Ricardo Fort en cierta oportunidad fingio el llanto ante Tinelli y les hizo creer por segundos de que estaba llorando en  serio y pasó rápidamente a la risa..pero su alma ya empezaba a llorar porque se avecinaba el fin….cuando aparecieron las lágrimas, ya era tarde y no le sirvió. ¿Ud ha visto que el Dalay Lama llore?.  matthieu ricard el hombre más feliz del mundo, Ud. lo ha visto llorar?…..Y por qué no lloran?. Porque no estan enfermos, estan absolutamente sanos fisica, psiquica y espiritualmente alejados del consumismo…gozan sin apego, sufren sin aversión.

Vamos a agregar el genial poema de Juan de Dios Peza..

 POEMA SIGUIENTE

Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirle le decía:
«Eres el mas gracioso de la tierra
y el más feliz…»
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

»Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».

—Viajad y os distraeréis.
— ¡Tanto he viajado!
—Las lecturas buscad.
—¡Tanto he leído!
—Que os ame una mujer.
—¡Si soy amado!
—¡Un título adquirid!
—¡Noble he nacido!

—¿Pobre seréis quizá?
—Tengo riquezas
—¿De lisonjas gustáis?
—¡Tantas escucho!
—¿Que tenéis de familia?
—Mis tristezas
—¿Vais a los cementerios?
—Mucho… mucho…

—¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
—Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

—Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.

—¿A Garrik?
—Sí, a Garrik… La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.

—¿Y a mí, me hará reír?
—¡Ah!, sí, os lo juro,
él sí y nadie más que él; mas… ¿qué os inquieta?
—Así —dijo el enfermo— no me curo;
¡Yo soy Garrik!… Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

LOS ARGENTINOS LLORAMOS ESTAMOS ENFERMOS Y NO SIRVE..

SOLON..LLORO POR ESO..PORQUE NO SIRVE.

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