Fue uno de esos personajes que San Juan sin él no se reconoce como tal, algo así como si San Juan hubiera perdido la memoria. Lo que sucede es que por la curvatura inexorable de la vida, las nuevas generaciones se parecen más a su tiempo que a sus padres de manera que como no vivieron los momentos culminantes de personalidades enormes como el gordo Montaño, hoy seguramente la camada de jóvenes y no tan jóvenes no saben realmente de quien y de qué estamos hablando porque no lo vivieron porque mucha gente desconoce la realidad politica social y económica que se vivían en la decada del setenta del ochenta noventa y comienzos de esta siglo.

Lo recordamos al gordo Montaño porque no conocí tipo de mayor sentido común que este dirigente que ocupo cargos politicos y durante 13 años estuvo en la cgt, un tipo extraordinario que se reían por sus faltas de ortografía verbales pero tenía demasiada cancha como para transformar esas carencias en anécdotas brillantes.

Estuvo en los momentos difíciles de la provincia, se comio dos hiperinflaciones y nunca dejó de llegar a la hora adecuada con puntualidad inglesa a sus trabajos además debía dar el ejemplo y así lo hizo, su enamoramiento de Radio Colón, muy temprano en la mañana aparecía con caramelos cuando hacíamos primera edición.

Tuvo la cintura política de capear temporales en la provincia ya sea con el bloquismo o el peronismo, un tipo bueno, querido, extraordinario que nunca se olvidó de la gente, de los pobres y estuvo presente para poner el cuerpo cuando era necesario en defensa de los trabajadores.

Injustamente olvidado, pero porque el hombre de nuestros días tira el pasado a la basura, busca desesperadamente llegar a la meta y no sabe que así no se llega nunca o tarde, además no sabe de donde viene en consecuencia no sabe a dónde va. Eran otros tiempos, es cierto pero no menos difíciles y además el gordo Montaño sufrió el dolor mayor con la muerte de un hijo en un accidente automovilístico pero siguio adelante estoicamente y decía risueñamente “mire donde llegue y eso que nací alla en los pagos de Iglesia donde hay muchos burros, imagine si hubiera nacido en capital.

Su sentido común, su criterio y sabiduría es marca registrada dentro de un peronismo que con el tiempo fue tomando otras formas. Lo recordamos para que la memoria no elija el olvido.

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