Los profesores de Historia se han convertido en espadas kirchneristas”

EL COMENTARIO DEL EDITOR. La Argentina nunca debió dejar de educarse.

“Muchos profesores de Historia se han convertido en espadas kirchneristas”Gastón Bivort. En la puerta del Colegio Santa María de Pilar, provincia de Buenos Aires, protestando por la decisión del Gobierno nacional de volver a cerrar las escuelas. Bivort es profesor de Historia, Magister en dirección de instituciones educativas. Universidad Austral. Director general del Colegio Santa María, Pilar.

Para Zanatta, estos regímenes políticos latinoamericanos que cuentan con el visto bueno del actual papa Francisco, encontraron inspiración en un esquema de pensamiento unanimista y organicista, que nos remite a los siglos XV y XVI, bastante antes de la irrupción de las ideas iluministas y liberales que consagraron la división de poderes, la propiedad privada, la libertad de expresión, el principio de igualdad ante la ley etc.

Según este esquema de pensamiento, todos los miembros de una comunidad deben responder a una misma identidad donde no hay lugar para las divergencias. Todo debe darse en el marco de una “comunidad organizada”, supervisada por un líder providencial e infalible. Quien saca los pies del plato, es decir, quien intenta disentir, se convierte automáticamente en un oligarca insensible que está en contra del pueblo y de sus intereses.

Gastón Bivort. PROFESOR DE HISTORIA. MAGISTER EN DIRECCIÓN DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS. UNIVERSIDAD AUSTRAL. DIRECTOR GENERAL DEL COLEGIO SANTA MARÍA, PILAR.Gastón Bivort. PROFESOR DE HISTORIA. MAGISTER EN DIRECCIÓN DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS. UNIVERSIDAD AUSTRAL. DIRECTOR GENERAL DEL COLEGIO SANTA MARÍA, PILAR.

Para el historiador italiano, los “populismos jesuitas” se jactan de su amor a los pobres y de su lucha contra la pobreza y las injusticias sociales, e incluso avalan el uso de medios autoritarios y violentos para justificar tales fines. Sin embargo, terminan rindiendo culto a la pobreza. No la reducen, sino que la generalizan. ¿Realmente es un objetivo de estos regímenes combatir la pobreza o su objetivo es mantener en la pobreza a la mayor cantidad de personas posibles?.

Como en la “alegoría de la caverna” de Platón, existen dos realidades paralelas; una, en la oscuridad de la caverna, donde los pobres se sienten agradecidos por la mano generosa que los provee, adaptándose al status quo del que se benefician los dirigentes populistas, y otra, fuera de ella, donde los pobres se sienten rehenes y esclavos de un sistema que busca mantenerlos dentro de su propia realidad. Una realidad que no les permite proyectar un futuro sin pobreza, en donde puedan vivir con dignidad y libres de su amo, el gobernante populista.

​Estamos transitando una tragedia educativa que se exacerbó con la pandemia; nada sabemos acerca del plan para reinsertar a los alumnos.”

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Las carencias educativas que se observan en la mayor parte de las escuelas públicas del Conurbano, donde 6 de cada 10 niños y adolescentes son pobres, explican porqué, la mayor parte de los argentinos con necesidades insatisfechas se sienten atraídos por la única realidad que les ofrece la oscuridad de la caverna. Es evidente el escaso compromiso que demuestran las autoridades educativas y la gran mayoría de los docentes, por mostrarle a los alumnos esa realidad que existe fuera de la caverna oscura, donde impera la ignorancia.

Estamos transitando una tragedia educativa que se exacerbó con la pandemia; nada sabemos acerca del plan para reinsertar a los alumnos. Los otros que quedaron en el sistema aprendieron poco y mal; sin embargo, el populismo educativo, fuertemente asociado a la demagogia, garantizó que todos los alumnos pasaran de año. El 2022 va a ser el tercer año donde no se puede hablar de examen. Tampoco se van a utilizar notas para calificar. La gran mayoría de los docentes nuevos que ingresan al sistema están pésimamente capacitados para su tarea. En muchos casos la “vocación” está emparentada con una rápida salida laboral, largas vacaciones y un estatuto al que le saben sacar el jugo con largas licencias y ausencias recurrentes. Impartir conocimientos puede quedar en un segundo plano.

​Los populismos no tienen ninguna intención de cambiar la realidad”.

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El modelo de representación sindical impuesto por Baradel, causa vergüenza ajena. Se ha convertido, desde hace mucho tiempo, en un burócrata que maneja la educación desde las sombras. Es observable también en las escuelas del Conurbano, el auge del adoctrinamiento impartido por los docentes militantes. Nos viene a la memoria esa profesora de una escuela de La Matanza que profería insultos a aquellos que intentaban “salir de la caverna”. En las escuelas públicas de la provincia de Kicillof se utiliza mucho el lenguaje inclusivo, marca registrada del mal llamado progresismo.

Muchos de los profesores de historia, “gremio” al que pertenezco y del cual estoy un poco desencantado, se han convertido en espadas del kirchnerismo. Se empeñan en forzar la verdad histórica para ajustarla a su relato militante. Tienen un discurso que simplifican lo complejo, argumentando que en nuestra historia siempre estuvieron en tensión los intereses del pueblo defendidos por los líderes “nacionales y populares” y los de aquellos que representan lo antipopular y extranjerizante. El mensaje a los alumnos baja clarito: estamos así porque hombres inescrupulosos, malvados, que no quieren a los pobres y que son socios de intereses foráneos, nos perjudicaron. Es el relato que hoy prevalece con relación a la deuda con el FMI. Macri es el villano que nos ató al extranjero y Cristina la heroína que viene a romper las cadenas.

No quería dejar de referirme al último eslabón de la cadena del populismo y la demagogia educativa, la creación de nuevas universidades nacionales como la que impulsa el intendente de Pilar. Se sabe perfectamente que la gran mayoría de los chicos de las escuelas públicas del Conurbano sale sin poder comprender un texto e imposibilitados de realizar operaciones matemáticas básicas, así lo acreditan las últimas mediciones proporcionadas por el operativo Aprender.

Sin embargo, se insiste con que esas universidades están destinadas a los sectores populares. Hasta que se demuestre lo contrario, la educación pública seguirá siendo en el sector más pauperizado del país, una herramienta indispensable para que los pobres se queden en el lugar donde están, como si fueran parte de una sociedad cuasi feudal, inmóvil. A ellos solo les toca abrir la mano al Estado providente. Los populismos no tienen ninguna intención de cambiar la realidad.

Parafraseando a CFK -quién lo hubiera imaginado- lo mejor que podría ocurrir es que los burócratas populistas y los docentes no decentes, que no asumen la trascendencia e importancia de la sagrada tarea de educar, “vayan a buscarse otro laburo”.

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