En primer lugar, dentro del periodismo, profesión que se queda sin vocación, hay que restaurarlo y que mejor poniendo las cosas en su lugar. La palabra es avilantes que quiere decir, por encima de superficialidad de google, que es un término maravilloso, es cierto es la insolencia, pero es lo incisivo, sigiloso, que siempre tiene un ojo más que los demás. Algo de cinismo y hasta de escepticismo, la impertinencia solapada y si alguien aspira a ser periodismo sin estas condiciones, le pifió a la vocación. No lo dicen, esta fresco, pero lo van a decir, desde nuestra avilantes tenemos la suspicacia de olfatear que a Fernandez le fue mal con El Papa Francisco. Como siempre la diplomacia ausente, manejada por el chacarero Solá, ya le habían advertido que el presidente no debía visitar a su santidad.

El papa, actúa a través de la palabra, del silencio y de los gestos, este tríptico es como el báculo, así se apoya y dirige todo contacto. Lo atendió fríamente durante escasos 25 minutos o sea nada. Recordemos que en su primer visita le puso el vaticano a los pies de la ex presidenta. Luego con Macri fue directo, casi sin diplomacia, digamos que “le hizo mala cara”. Guzman fue a pedir ayuda con lo que supone un logro, para que lo elogie Macron presidente de Francia con un libro de la mujer de Sartre y dedicatoria por haber aprobado el aborto en la Argentina; esperaba ingenuamente el mismo trato del  Papa?. Lo destrató, porque queda para la historia que durante su papado en su país se aprobó la ley del aborto. Y eso tiene un precio. De ahí un Fernandez malhumorado, no le dijo nada a la prensa y adelantó el retorno a su despelotado país. Intuimos que le debe haber tocado el tema del aborto y ¡corta la bocha!, hablará con la directora del Fondo, lo aconsejó a Guzman etc..pase el siguiente. Un papelón reprimido por parte de un presidente desesperado que ahora quiere espiar en las redes sociales, por favor!!!.

No viene más, no digiere el aborto, lo ve como una traición de su país y la sociedad lo ve al Papa como alguien que le da la espalda a su gente. Felipe Gonzales, el más vivo de todos lo definió genialmente cuando estuvo en Buenos Aires: tenemos dos Papas, un papa laico con Mujica y el otro que nos dice que cree en Dios.

Y en el avión cuando vuelvan nos imaginamos esta charla entre el presidente y Solá..

Che..que pasa con Israel?…que están tan calientes, acordate que fue el país que visite para mejorar las relaciones y ahora recibo cartas de argentinos que me tratan de traidor!!

Sola: es que me dijeron que yo tenía que remarcar que en la relación de fuerzas, Israel estaba golpeando más de la cuenta!!!

Pte: pero Hamas es un grupo terrorista que tira misiles, que te pasa?…

Solá….silencio.

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