Corre 1979, yo vivía en una pensión entre quiroga y españa. Villa Krawse. Estábamos en diciembre y todavía había un resplandor mundial porque después de siglos, se abrió el Vaticano al mundo cuando Juan Pablo I fue tan efímero como su sonrisa que duró solamente un mes y anticipaba que detrás suyo llegaba el transformador, un polaco, Karol Wotzila que adquiría para el papado el nombre de Juan Pablo II. Me llamó la atención la certeza histórica de Nostradamus, quien siglos detrás lo denominaba como EL NAVEGANTE y así fue, porque viajó como nadie por todo el mundo. Estábamos preocupados porque en el ferrocarril que todavía existía salían trenes con vagones cargados de cajones para muertos. Se dirigían hacia el sur cuando todos creíamos que todavía no empezaba, luego Videla desde la cárcel le contó a Ceferino Reato que la guerra con Chile había empezado. El nuncio Pio Laghi muy cuestionado por haber jugado tenis con Massera, lo apuró a Videla, éste le dijo que ya era tarde sin embargo tronó la voz del polaco, enviaba inmediatamente a un mediador, El cardenal Samoré y logró abortar la incipiente guerra. Cuenta la leyenda creíble que los oficiales y suboficiales argentinos desplegados en el sur, desde las naves de guerra al enterarse de que había que suspender el operativo, se arrancaban las insignias indignados y las tiraban al mar. Pinochet esperaba y quería la guerra; con el tiempo me pregunté y por qué estaba tan confiado el dictador chileno, hasta que en 1982, encontré la certeza: tendría el apoyo de Inglaterra, Estados Unidos y alguna potencia europea. Samoré hizo un trabajo sobrehumano, las comisiones no querían ceder, no se ponían de acuerdo y el mediador ya estaba perdiendo la paciencia. Uno de los logros del duo Alfonsín Caputo fue idear la formula para que Chile se quedara con tres pedazos de hielo a cambio de un importante espacio de mar para la Argentina. Se le adelantó a Maradona la Mano de Dios; históricamente hubiese sido insólito tener un conflicto bélico (ya sabemos lo que pasa cuando nos llevamos mal con un vecino) con Chile; por historia también qué dirían San Martín y O`higgins?. Tiempos de Juan Pablo II, que visitó a Chile y luego a la Argentina y ambos países se salvaron de la guerra. Fue cuando el polaco nos decía a los argentinos que nos traía saludos por parte de los ingleses luego de la guerra en Malvinas. Bravo salió al cruce y dijo: ¿ustedes creen en esa mentira?…y lo cruzó Distéfano, entonces se distanciaron. Un día terminaba una entrevista en el arzobispado y me dice Monseñor, se viene una visita?…quien le pregunté?…Leopoldo Bravo!!!ahh se reconcilian y me dijo y bueno me ha venido a pedir y vos sabes como son estas cosas.

Juan Pablo segundo era un hombre querido y valorado hasta por los ateos porque veían a un lider que luchaba para que hubiera paz en el mundo. Estaba entrenado ya con sus luchas contra el comunismo. No son agradable las comparaciones, pero de aquel Papa al actual hay una iglesia distinta en autenticidad, vocaciones, admiración, integración respeto y el deslumbramiento que causaba el papa Polaco cada vez que lo veíamos bajar del avion y besar el suelo del país que visitaba. Como con Inocencio tercero, a quien San Francisco de Asis llegó preocupado un dia con balda cuchara y todos los elementos de albañilería porque tuvo un sueño donde Cristo le decía: REPARA MI IGLESIA QUE AMENAZA RUINA. El santo interpretó que era una cuestión domestica..hasta que cayó en la cuenta del mensaje y con Inocencio tercero hicieron una de las obras más bonitas, hermosas e impresionante en un tiempo donde la iglesia estaba muy cerca del cielo. Vaya como sugerencia a los ateos y agnosticos y nihilistas que no tienen noción de lo que significa la iglesia de Cristo en más de dos milenios.

Pero como todo cambia salvo la ley de los cambios y con la promesa de Dios: se verá de todo, pero el mal no prevalecerá, observamos que la iglesia no pasa por su mejor momento. No obstante el Papa argentino sigue mal asesorado y no actuando como un lider religioso debe ser. Se equivocó en Chile y debió retractarse, se equivocaba en los aviones y culpaban a los periodistas, se equivocó con Venezuela y debio dar marcha atrás y se equivoca con su país, la Argentina cuando sonreía con Cristina Fernandez y le mostró mala cara a Macri, cuando tiene mensajeros que son un espanto como el diputado Valdez, Grabois, parte del kirchnerismo y sus envíos de rosarios a cualquier atorrante. cuando vuelva cuidado porque hasta las unidades basicas están usurpadas por el camporismo.

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