Al muy buen artículo presentando por Ernesto Simón sobre tirar la piedra y esconder la mano referido al ex monseñor Alfonso Delgado publicado en El Pais Diario y en Contratiempo, le agregamos una segunda parte sobre cierta confesión de amistad que me hizo un Barón de la Iglesia sobre los amargos últimos tiempos de su vida que debió sufrir en Santa Fe, Monseñor Italo Severino Distéfano producto de la falta de un dinero que estaba destinado a la construcción de una obra mística que Delgado Nunca hizo. Hubo procesos, Delgado se fue indemne, pero según las auténticas palabras de este hombre de la iglesia que me contó acompañados de un café en Entre Rios y Ignacio de la Rosa, hay que conocer qué pensaba Distéfano de Delgado. Fue a las once de la mañana,  entre el barullo del lugar, preferimos apartarnos, entonces le dije Padre cuenteme en forma resumida que es lo que pasó con ese dinero y por qué Distéfano muere distanciado de Delgado?.

Mirá Juan Carlos cuando Monseñor Distéfano se iba, yo era el secretario privado de él y estaba preocupado por la obra que se tenía que hacer en el seminario, se refería a la gruta de la Virgen. Antes de marcharse monseñor Distéfano se habría enterado de algunas intenciones que tenía delgado con el dinero que había aqui y el que estaba depositado en el exterior en dólares. Exaltado vino hacia mí y refiriendose al nuevo obispo se desahogó: este tipo es una mala persona!!!. Y se marchó. Se fue a vivir a la casa de una sobrina en Santa Fe donde terminó ahi, sus días. Yo viajaba lo visitaba y cada vez lo encontraban más enfermo y encolerizado contra Delgado, porque preguntaba por la obra y yo le decía la verdad, no se estaba construyendo nada.

Distéfano me decía pero si la plata está!!!la tiene y hay plata afuera!!!. Tapia seguramente sabrá cuánta plata había aqui, pero se habrían traído 600 mil dólares de exterior, no se como sin declarar. De todas maneras el dinero llegó, los recursos estaban, la obra no comenzaba y Distéfano estaba a punto de estallar. Tan así es que decidimos convencerlo a Delgado para que viajara a Santa Fe, asi lo hizo y lo calmó; le dijo calmese la obra se esta construyendo. Pero la obra no se estaba construyendo. Así las cosas Monseñor Distéfano muere muy amargado, siempre presumió bien que la obra no se estaba levantando, mientras aqui se produjo un debate que se hizo público sobre faltantes de dineros que había dejado en caja el Arzobispo anterior. Hubo feligreses y feligresas entre mojigatos y cucufatas indignadas cuando se hablaba de Delgado, no contribuyendo al esclarecimiento de lo sucedido. Lo cierto es que hubo detenciones, no sabemos el costo de esa obra, cuánto fue la plata que quedó aqui más los 600 mil dólares que trajeron del exterior pero un mal día o buen día, don Alfonso Delgado se tomó el buque con su estilo de vida Opus Dei. Cuyo fundador José María Escribá de Balaguer, una de las máculas que le atribuyen a Juan Pablo II, haber permitido una especie de turbo canonización, porque lo hicieron santo en el breve tiempo de un año.- Recuerdo que le pregunté a un cura de villas sobre la verdad de la iglesia actual y me dijo: la verdad y pobreza buscala en los Jesuitas..a la guita buscala en el Opus Dei. Quizás la respuesta sobre la velocidad de esa canonización.

Delgado no se hizo querer, muchos sacerdotes me contaban que no le gustaba el toque el roce con la gente ni las multitudes. Se movía dentro del arzobispado con los ritos del aristocrático Luis XV. Le gustaba el campo, las montañas, las lanchas, las 4 por cuatro pero no se ensuciaba los zapatos con barro. Antes de venir a San Juan desde Colon le hicimos una entrevista estaba en Misiones, y el periodista que hizo el reporte nos dijo textualmente: no sabe el……….que se llevan. Cometió torpezas de todo tipo como decir en una situación política escandalosa que a él le decian que habian diputados que se vendían por 10 mil dólares. Lo dijo públicamente, el gobernador en ese momento Alfredo Avelín tronaba ante esta denuncia y le exigía que le dijera quienes eran los diputados que cobraban para echarlos!!!. Pero Delgado hizo mutis por el foro y jamás dio una explicación un acto de irresponsabilidad cívica y religiosa. No se hizo querer y todo lo que había estratégicamente construido monseñor Distéfano porque la renovó a la iglesia con la construcción de iglesias y parroquias, junto al Arzobispado y otras obras con la obra mayor donde San Juan adquirió un equipo de sacerdotes de excelencia..Delgado apenas llegó empezó a trasladar y desconstruir todo.

De ahí la certeza para hacer memoria de artículo del País Diario, que complementamos con esta charla habilitada para contarla y que lamentablemente si nunca se esclarecieron los hechos es por lo que titulamos IMPUNIDAD DE REBAÑO.

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