INMORALIDAD INTELECTUAL

Nicola Maquiavelo, italiano de Florencia, filósofo, quien compartía con los pensadores de su época (finales del siglo 15) los mismos principios morales y religiosos, que, por supuesto  no coincidían  con el gobierno, y por ello fue denunciado de conspiración y encarcelado. Desde la cárcel escribe el libro “El Príncipe” que busca congraciarse con el príncipe para que lo libere. Este libro ofrece un compendio muy completo para alcanzar y conservar el Poder. En resumen justifica cualquier medio con tal de llegar al fin, contradiciendo los principios y valores que le valieron la perdida de la libertad. Desde allí “El fin justifica los medios” y Maquiavelo son una misma cosa, pero lo más grave es su Inmoralidad Intelectual (Julián Marías), pues conociendo el pensamiento más avanzado de su época, prefiere desdecirse de ellos a perder la libertad o la vida.

Galileo Galilei, unas décadas después, también en Florencia, demuestra desde la ciencia que es la Tierra quien gira alrededor del Sol y no al revés. Contradiciendo el pensamiento de su época y valiéndole también la pérdida de su libertad y luego condenado a muerte. Este es un ejemplo de Moralidad Intelectual, pues sostiene su conocimiento técnico y científico aun a riesgo de perder la vida.

Dos ejemplos, contrapuestos totalmente, que llegan hasta nuestros días y ponen blanco sobre negro. Debieran estar presentes en la mente de todos, pero muy especialmente en la de aquellos que por el lugar que ocupan, por la trascendencia decisiones que toman, esto es particularmente en la mente de quienes gobiernan, pues las consecuencias de las medidas que se toman a ese nivel (gubernamental) influyen directamente en la vida de las personas. Determinan la calidad de la Educación, la Salud, la Seguridad, el Trabajo, la Vivienda, etc., del Pueblo.

Los argentinos venimos hace décadas, con escasas excepciones, sufriendo las consecuencias de gobiernos que han generado los peores índices en cuanto a pobreza, avance de la inseguridad, estancamiento, desigualdad.  Ocupamos los primeros lugares a nivel mundial en corrupción, deterioro de las instituciones, menor calidad de nuestra Democracia y un embate contra los pilares republicanos de división de poderes.

Observando los acontecimientos  políticos de Argentina de los últimos años, surge con claridad una figura que por sus propias decisiones coincide con el concepto de Julián Marías de Inmoral Intelectual. Alberto Fernández, agravado por su condición de profesor de derecho, cumple sobradamente con las condiciones, pues se contradice de sus principios y valores. Además, como Maquiavelo, justifico cualquier medio para llegar al fin, en este caso la presidencia de la República. A tal punto de ser en solo un año y medio de gobierno, considerado el peor presidente de la historia. Su desgobierno no solo ha traído más pobreza, desocupación e inseguridad, sino que está costando la vida de miles de argentinos inocentes por el mal manejo de la Pandemia, con casos de  corrupción  que al momento exceden al vacunatorio VIP.

Una vez más en Argentina se cometen errores como nuevos, cuando ya son viejos errores. Y nuevamente cabe preguntarnos si los cometen por ignorancia o por Malicia.

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