De la guerra fría entre Alberto y el Instituto Patria a la proclamación que busca Manes

La danza de candidatos para la Provincia de Buenos Aires no para en el oficialismo y la oposición. Lo que quiere el Presidente y lo que dispone la Cámpora y el parecido del neurocientífica con Lavagna.

Mario Negri y Facundo Manes en la reunión en el comité de la Unión Cívica Radical. Foto: Juano Tesone

Nadie podría pensar que en 1921, cuando estrenó “Seis personajes en busca de un autor”, Luigi Pirandello estuviera pensando en las internas de la política argentina. Sin embargo, no hay nada que se parezca más: mientras representan “El juego de los papeles” (otra coincidencia) seis personajes que fueron excluidos de la obra le piden al director que les dé un destino. Cada uno tiene sus argumentos, y, como suele suceder, todos tienen razón.

Y es cierto, también, que la pelea en la Argentina preelectoral es mucho más violenta y sorda: todos sonríen frente a la cámara mientras se empujan cuando se apagan las luces del flash. En el oficialismo sucede una guerra fría entre Alberto y el Instituto Patria.

En la Casa Rosada ya dan por hecho que las listas tendrán el aval de Cristina, con representación de La Cámpora y de los más leales. Lo que se discute es quién encabeza en la provincia de Buenos Aires; Alberto aspira a seis lugares en ese distrito. La más mediática de esas candidatas es Victoria Tolosa Paz, distanciada de Cristina pero casi una fotocopia de ella, a quien al albertismo podría considerar como propia. Después de todo, fue la locataria del Presidente en su departamento alquilado de Puerto Madero. Tolosa Paz es mediática, miente con fluidez y asertividad y tiene algunos agujeros en su pasado: es quien le prometió su apoyo a Florencia Saintout para la intendencia de La Plata y, cuando perdió, inundó la ciudad de carteles que decían “El peronismo apoya a Garro”.

Las otras candidatas son Fernanda Raverta y Luana Volnovich. Los K proponen como una gran idea que el candidato sea Cafierito. Para Cristina “como jefe de Gabinete es un buen muchacho” y cuando un dirigente fue a quejarse del chico de San Isidro, Cristina no dudó: “Raspalo”, le dijo.

Fernanda Raverta titular del Anses y Luana Volnovich, del PAMI. Dos candidatas de La Cámpora para la Provincia de Buenos Aires.

Fernanda Raverta titular del Anses y Luana Volnovich, del PAMI. Dos candidatas de La Cámpora para la Provincia de Buenos Aires.

En el Gobierno interpretan que la posibilidad de sumar ministros-candidatos (Gabriel Katopodis y Daniel Arroyo, por ejemplo) es en realidad una trampa de La Cámpora para vaciar el Gabinete. También suena el nombre de Sergio Berni, quien no oculta su deseo de ser presidente pero a la vez comenta a sus allegados:

– ¿Vos creés que puedo ser el candidato de un presidente que pide mi renuncia todos los días?

Cafierito es por ahora el jefe de campaña, como lo fue en 2019. Wado de Pedro y Katopodis son los encargados territoriales; ambos esperan la señal de largada de una aceleración de la obra pública pegada a los comicios.

Mientras tanto, en encuentros privados, Cristina se muestra preocupada por los “desvaríos” de Alberto: la cita fallida de Litto Nebbia y el tour de la pintora mendocina Florencia Aise por la Casa Rosada. La Doctora tiene dudas sobre el desenlace electoral.

En la Provincia sucede la batalla de los intendentes: los de la Primera Sección no se hablan con los de la Tercera, y Máximo Kirchner trabaja para unirlos a todos detrás suyo. El primero que cayó en sus brazos fue Martín Insauralde, quien recibió como premio el manejo de la Cámara de Diputados (caja) y de la Lotería de la provincia de Buenos Aires (recontracaja). A Fernando Espinoza, de La Matanza, le dieron el manejo del Senado y desde entonces no responde a nadie. Por eso lo llaman “el príncipe de Mónaco”.

En La Plata, Axel, “el chico de oro” hizo saber que pondrá la cara para validar a su gobierno, y todos lo impulsan como candidato al 2023. “Me voy a poner la campaña al hombro”, dijo en una reunión con los intendentes de la Primera Sección.

“Si no es Alberto es Horacio”

“A miles de kilómetros de allí”, en la Casa de Gobierno, el futuro se resume en una frase: “Si no es Alberto , es Horacio”. Rodríguez Larreta, ni lento ni perezoso, ya tuvo contacto con todos los intendentes peronistas. Su batalla es con Macri, pero una charla no se le niega a nadie.

Mientras, según una encuesta de Synopsis el 86,9% pide “jubilar a Macri y a Cristina”, el radicalismo intenta rearmarse con la candidatura de Facundo Manes. Manes es un tipo peculiar y parece ser, cada vez más, un hermano de Roberto Lavagna separado al nacer: espera ser proclamado candidato por aclamación. Varias veces estuvo en la línea de largada pero se arrepintió de competir. En el radicalismo dicen que si vuelve a hacerlo será bautizado “el sátiro virgen”.

En cualquier caso, Manes quiere encabezar la fórmula de la oposición, sea cual fuere el resultado de la interna. Suena a demasiado. Es difícil que Horacio resigne al Colorado Santilli, o que Gustavo Posse se baje así como así. Manes se reunió en un teatro con el radicalismo, llevó a sus asesores de imagen y habló poco, sólo para decir: “Este es mi plan; si ustedes lo toman completo yo me presento”. Manes, dice, quiere ser presidente en 2023. Todos los personajes buscan un destino parecido.

JORGE LANATA

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