No hay inversión por la inversión. No es un retruécano o juego de palabras. Es la verdad y la verdad es un descubrimiento; la falsificación es lo opuesto: cubrir, tapar, encubrir, disfrazar. Si Ud ataca las consecuencias olvidando las causas, el problema siempre volverá. Porque no se ataca a la raiz de los males, al huevo de la serpiente. Esta crónica actitud de la política argentina de no atacar las causas de nuestro males, promueven como dice el paisano que vayamos siempre de lo mesmo a lo mesmo, O el gatopardismo: cambiemos todo para que no cambie nada. Entonces dentro de 50 años vamos a estar hablando de lo que sucedió hace 50 años. Caracol, calesita, reciclamos el mal. No cambiamos de preocupaciones; como un día me decía el ex ministro de economía Dr. Maratta: tantos pero tantos vehículos es una señal de decadencia porque a nadie se le ocurre otra cosa: transferencia tecnológica, una máquina, un instituto conectado con la Universidad que cree invenciones, cuando la sociedad se fusiona con la Universidad entonces se crea la comuniversidad, como lo hacen los paises desarrollados. La gran causa de la tragedia sanjuanina desde el terremoto de 1944 es esperar que los demás nos faciliten las cosas. Crece la población, emigran, vuelven, se van dejan mujeres preñadas y con hijos, hacen nuevas familias donde se van. En generaciones pasadas nuestros padres nos asignaban trabajos y nos codificaban la responsabilidad: vos te haces cargo de los chanchos, vos de los conejos, vos de los caballos. lo dice René Favaloro en su libro de la pampa a los EE UU. Cuando vivió en Cleveland, lo invitaban sus colegas y pudo apreciarlo, el niño que no cortaba el cesped, o no repartía el periódico o no limpiaba el galpón, se quedaba sin la gratificación del fin de semana. Con una sociedad relajada esperando el maná, que se puede esperar para las generaciones que vienen. Lo que cuesta vale en esta vida, porque uno valora el sacrificio y lo que vale, cuesta, porque hay que ganarlo. Si les hacemos creer que nada cuesta entonces aparece el quiasmo: donde todo vale…vale todo. Esos jovenes, saldrán a robar, a hurtar a impregnarse de otra de las grandes plagas de este país, la cruel y pegadiza picardía criolla. Llega un momento que toda la justicia queda cuestionada, pero que nos queda después de un médico?..estamos en sus manos…qué nos queda despues de un juez?, estamos en sus manos, que nos queda después de un gobernante? estamos en sus manos. Que nos queda despues de un maestro que se abstiene de la tortita para darsela en la boca a un niño sin dientes?. La justicia, la salud, la educación, pilares del sistema democrático se ha quedado sin dientes. Una cáfila, una caterva de púberes, jovenes, adultos salen a robar, son salteadores, no aprendieron otra cosa; golpean y lo tiran al suelo a propietario de camiones, le piden plata, joyas lo que sea, un cachazo en la cabeza, sangre, gritos y a la policía. Y la policía colapsa y entonces escuchamos la vieja queja: ¿ y que queres que pongamos un policía para cada ciudadano?. Pero antes del policía, hay un juez, y antes del juez hay un legislador que hace las leyes y antes de éste hay un funcionario y antes de este están los que deben conducir a la sociedad, deteriorada, descompuesta, sin voluntad, sobreviviendo en la cultura del disfuerzo, vivir de los otros, sacarle la última gota de sangre al viñatero que protege con su vida las uvas que que la tierra tozuda, insistidora nos sigue proveyendo para que no nos falte el sustento. Como la madre, valga la comparación que va a llevarle la comida al hijo a la comisaría.

Si sin subsidiados innecesariamente, estamos promoviendo la vagancia y tarde o temprano no les va a alcanzar, salen a robar a quien?, al viñatero, las trancas, el alambre, maquinaria, animales, el producto de la huerta, se meten en la casa, las alarmas que son caras suenan para nadie, porque la policia no llega y los vecinos tienen miedo y no se meten. El viñatero se queda en la pampa y la vía. Alguna vez para protección del granizo existió el AGRO, que recuerden algunos viñateros que todos los días iban a radio Colón a tirar toneladas de espanto contra ese ogro que innecesariamente les hacía pagar un seguro hasta que desapareció: ¿que les queda hoy?. gusto a mierda en la boca. No hay presupuesto dicen, para que la policía llegue al campo, vituperado, escupido por el kirchnerismo por ejemplo y de dónde sale el bife de chorizo con los buenos vinos mientras los creadores de la insurgencia hoy festejan en Puerto Madero atenuando los asesinatos con el verso o sanata: es que fueron pecados de juventud?. O Victoria Donda, una impresentable al frente del Inadi que nos viene a chamullar que sus padres mataban, pero con dignidad?…No hay plata para que la policía tenga combustibles, movilidades, personal y todos los recursos para que la provincia de San Juan cuide las viñas, las bodegas o lo que quedó de ellas, las familias, sus esfuerzos que vienen luchando desde sus ancestros. Entonces quien quiere invertir?..nadie. Por que nos tenemos que conformar con tipos como Jose Luis Gioja, tres veces gobernador, 12 años y si se quedaba lo volvían a votar, es el Insfran de esta provincia, que se ensañó contra la vitivinicultura. Falta agua, quitenle a los productores, falta un movil policial, falta combustible que pague el campo. Y no se dan cuenta que tanto en la ciudad en las grandes barriadas como en las fincas ya se instaló con supremacía el miedo entre los cuatro gigantes del alma: el miedo, el amor, el deber y la ira. Nos quedó la ira y el miedo. Hay una psicosis generalizada donde la gente alarmada, se arma de todo, pero sabe que compulsivamente hoy debe restaurar lo que perdió: LA VECINDAD. se organizan en grupos para defenderse de quien?..y de los otros!!! y quienes son los otros?…NOSOTROS. Nosotros los que promediamos los 60, 70….habremos sido malos antepasados porque no les transmitimos a las futuras generaciones que gobernar es regar siempre, como me decía Monserrat: cuando en esta provincia no haya vida, quedará una cepa como testimonio de lo que no supimos defender. No es incompatible al contrario es complementaria la tecnología con la vitivinicultura. Y gobernar como decía Alberdi es poblar, porque aun con la superpoblación y la falta de recursos, la Argentina que discute el aborto, debería saber que este es un país demográficamente vacío; hay amontonamientos que llegan a los 45 millones pero todavía nos falta la videncia de Sarmiento el profeta de la pampa como lo sostiene Ricardo Rojas, le hará falta a la Argentina por lo menos 90 millones de personas. El rey Midas le pidió a los dioses que todo lo que tocara se convirtiera en oro. Se lo concedieron, abrió la heladera vacía de Alberto, fue por una fruta, por un pedazo de pan, no hay caso todo se había convertido en oro. Murió de hambre.

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