Corría el año 2012, que según el calendario maya se terminaba el mundo. Los milenaristas se reían pero se terminó el mundo para una hermosa mujer y mamá sanjuanina, que dejó a sus padres semimuertos y a sus tres hijos chiquitos. la vida devaluada que sufrimos en estos tiempos devalúa tambien a la muerte porque la gente se olvida rápidamente, no quiere ver no quiere horrorizarse entonces niega lo que se va a prolongar inevitablemente por mas que la memoria elija el olvido. Su marido tenía una amante y con otra mujer la emboscaron en Pocito. La tercer mujer fue partícipe necesaria y entre el marido pero fundamentalmente la amante le profirió más de 150 puñaladas. La autopsia mostró que la seguía apuñalando cuando María Cristina ya estaba muerta. Se ensañó de tal forma que le cortó los pezones porque estaba dando de mamar a uno de sus bebes, y le arranchó los ojos color celestes con el puñal despavorido. Fue allá lejanamente cerca en 2012, cuando el ex gobernador Gioja hacía llegar instrucciones a tribunales que no se diera mucha relevancia al tema, para que no se enteraran los periodistas de Buenos Aires y se nacionalizara este crimen truculento. El ex gobernador estaba más preocupado por la imagen, el parecer, que el hecho en si. Detenidos los tres asesinos, tienen reclusión perpetua. Los madre de María Cristina crían a sus tres hijos. No es un crimen impune porque se esclareció, pero es el más cruel de todos. La amante asesina y despechada se hizo “pastora”!!!!!!. La mamá, la ultima vez que la visité me dijo que quería verlos solamente para preguntarles por qué?..sabiendo quizás que esa pregunta nunca logra la respuesta. Tremendo, hasta el puñal se le volvió en contra por el dolor del escarnio. La condición humana en el campo de los derechos humanos, es un reloj que atrasa.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here