El grado de aborrecimiento que puede llegar un individuo porque nunca será personas, es patético, lo comprobamos al observar que son incapaces de esperar que un cuerpo se enfríe para luego criticarlo. No estoy diciendo que la muerte corrige, no corrige a nadie, el que ha sido en vida un corrupto o depravado, con la muerte no redime nada porque las trayectorias son irreversibles. Con mucho pesar, vemos que estamos preocupados por el nivel de la pandemia que azota al mundo que ya mató a más de un millón de personas y más de 30 mil compatriotas. Pero hay otra pandemia que en este caso la sentimos como epidemia porque tiene alcance nacional y de endemia si es provincial ¿ pero de qué estamos hablando?. Del grado de aborrecimiento, detestable, execrable y abominable cuando se trata de ofender inclusive a Dios, de seres que no son comparables con cucarachas porque a su lado, estos animalitos llegan a ser excelentes personas. Cómo tratar y combatir la pandemia de malvivientes que cuando todavía está caliente el cuerpo de una persona de bien que ha muerto se ensañan en los comentarios de los diarios y de las redes para hablar mal de esa personas, responsabilizarlo solamente porque no compartió sus ideas, tratarlo de NAZI, como algún que otro impresentable a la figura de Mario pereyra!!!!. Ya conocemos el papel de los trolls, mercenarios magos para salir a difamar personas pero ensañarse con muertos y muertos recientes hiriendo la susceptibilidad de millones de personas, realmente no vamos a insultar para no convertirnos en lo que son; pero al menos advirtamos que si nos preocupa el nivel de un virus que mata, por que no advertir que hay parásitos humanos que son deleznables y alimentados por otros parásitos con poder. El poder que da la política. Cual es el pecado de Mario Pereyra, elogiado por millones de personas por su conducta, trabajador incansable y detector: de alguien que hoy le da la razón cuando en una entrevista demostró que ese hombre hoy presidente ya venía con la palabra devaluada?…..lo acusan por ser antipandemia, por ser antikirchnerista y por ser en definitiva un tipo exitoso. Este mérito no lo toleran, lo desprecian porque son parásitos y seguidores seguramente de quienes enseñaron esta sanata de: no hay que premiar el mérito!!!!! fijensé que hubiera contestado Sarmiento, Alberdi, San Martín, si hoy la argentina no premia el mérito, detesta a quienes les va bien por mérito propio y fagocitan el esfuerzo de alguno en beneficio de toda la abundante parafernalia cofradía, de cortos mentales que viven del erario publico sin ganarse el pan como corresponde, con esfuerzo. Cáfila se sinverguenzas que los envian a los medios de difamar personas de bien, que hace horas se fueron de este mundo, como el caso de Mario, artífice de la transformación de la radiodifusión argentina. La mediocridad es enorme y no hay vacuna que la frente. Recordemos a Dalbón abogado de Cristina Kirchner, descorchando champagne y brindando por la muerte del doctor Bonadío quien con Stornelli llevaron a fondo las pruebas para enjuiciar a los que desquiciaron a la Argentina. No seamos mediocres, porque el mediocre es un parásito y como parásito es un envidioso y el envidioso, no le importa si le va mal, lo que quiere es que le vaya mal al otro, incapaz que nacio para tirar su vida a la basura. Nuestro repudio a los personeros del odio, que por otro lado quieren crear un ente contra el odio; son sinverguenzas que se los vence con educación. La educación debe prender en toda la sociedad para estos decadentes que no sirven ni para fertilizante.

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