El policía blanco Derek Chauvin que aplastó con su rodilla el cuello del afroamericano George Floyd hasta matarlo –un asesinato que causó una ola de masivas protestas contra el racismo y la brutalidad policial en todo Estados Unidos— recibió este martes un durísimo veredicto: fue declarado culpable de los tres cargos por asesinato y homicidio involuntario que enfrentaba y puede ir preso por 40 años.

Rápidamente, el presidente Joe Biden celebró que se haya hecho “justicia” en el juicio.

Le tomó apenas unas 10 horas al jurado alcanzar el veredicto que tenía a todos Estados Unidos en vilo. Con miles de personas en las calles de Minneapolis en medio de una enorme tensión, con negocios tapiados y la Guardia Civil en la calle, las 12 personas designadas para establecer el destino del policía Derek Chauvin, de 45 años, lo encontraron responsable de la muerte de Floyd.

En el instante en que se conoció el veredicto –transmitido en directo por la televisión en todo el país– un estallido de alivio y júbilo se escuchó en las calles de la ciudad. Había un gran temor de que se absolviera a Chauvin o que solo se lo encontrara culpable de un cargo menor. Pero la decisión fue la más dura posible. Había lágrimas entre la gente aglutinada en la esquina donde Floyd fue asesinado y donde se erigió un altar improvisado.

Video: Derek Chauvin fue declarado culpable de la muerte de George Floyd

El jurado, compuesto por 5 blancos, 4 afroamericanos y dos de raza mixta, se habían retirado a deliberar después de los alegatos del lunes por la noche a un hotel para permanecer aislados de cualquier presión. El veredicto fue alcanzado por unanimidad y fue anunciado en la Corte por el juez.

Los jurados son anónimos y solo se los conoce por un número. Son 7 mujeres y cinco hombres que estuvieron aislados desde que el comienzo de este juicio de altísimo perfil, el 29 de marzo.

Miembros de la Guardia Nacional en Minneapolis, por temor a disturbios. Foto Bloomberg

Miembros de la Guardia Nacional en Minneapolis, por temor a disturbios. Foto Bloomberg

Biden denunció además el “racismo sistémico” que “mancha” el alma de Estados Unidos. “El veredicto de culpabilidad no traerá de vuelta a George”, dijo en un breve discurso televisado desde la Casa Blanca. Pero puede marcar el momento de un “cambio significativo”, agregó, llamando a la nación a “unirse” y no dejar que los “extremistas que no tienen ningún interés en la justicia social” tengan “éxito”.

Poco antes de conocerse el fallo, el presidente de Estados Unidos, Joe Bidenhabía estimado “abrumadoras” las pruebas contra el expolicía blanco y había pedido un veredicto “correcto” en el segundo día de deliberaciones de un jurado en Minneapolis. Biden dijo a periodistas en la Oficina Oval que había hablado por teléfono con “la familia de George”, a quien conoció en junio pasado antes del funeral de Floyd.

En el juicio televisado en directo por los principales medios de comunicación de Estados Unidos, el fiscal del estado de Minnesota, Steve Schleicher, resumió este lunes al jurado lo que la acusación viene planteando desde que se inició el juicio: que el agente Chauvin se excedió en el uso de la fuerza, que Floyd murió por falta de oxígeno causada por la opresión de la rodilla en su cuello y que no se le suministró ningún tipo de ayuda médica antes de que llegaran los paramédicos.

“George Floyd suplicó hasta que no pudo hablar más”, prosiguió el fiscal, y dijo que a Chauvin “todo lo que se le pidió fue un poco de compasión y no mostró nada ese día”.

La defensa, encabezada por el abogado Eric Nelson, argumentó que la muerte de Floyd fue por otros motivos, como enfermedades subyacentes, la presión alta, el consumo de opiáceos y el estrés del momento, entre otros. Y que Chauvin había actuado en un procedimiento habitual de la policía porque Floyd, que había sido detenido por supuestamente haber pagado con 20 dólares falsos, se había resistido.

El ex agente estaba imputado por tres cargos, que los jurados analizaron detenidamente:

Asesinato en segundo grado (cuando el acusado mata intencionalmente a alguien, pero sin premeditación, o cuando no hay intención, pero se usa violencia para cometer el delito), penado con hasta 40 años de cárcel.

Asesinato en tercer grado, con una condena máxima de 25 años, que requiere que la muerte ocurra de manera involuntaria, sin premeditación, pero por culpa de una actuación irresponsable o imprudente, como ocurre en muchos accidentes de tráfico en los que muere un peatón.

Homicidio involuntario, que lleva hasta 10 años de cárcel, que implicaría que la muerte de Floyd ocurrió como resultado de la negligencia del policía.

El jurado podría haberlo absuelto de alguno de los cargos o de todos. Pero decidió una dura condena al encontrarlo responsable de los tres. Ahora el juez Peter Cahil será quien le asigne la condena, cuántos años exactos le tocarán de cárcel.

Sin embargo, como no tiene antecedentes penales, Chauvin solo podría ser condenado a un máximo de 12 años y medio de prisión por los primeros dos cargos y a 4 años de cárcel por el tercero.

Chauvin, de 45 años, se ha declarado inocente de todos los cargos y utilizó su derecho constitucional para no declarar en su propio juicio.

El proceso se produce en momentos en que crece la tensión en el país por otros dos crímenes policiales de alto perfil. Por eso además el fallo era muy esperado. En las calles de Minneapolis la sensación era que si no se declaraba a Chauvin culpable todo iría a desmadrarse.

Otro caso estaba muy presente. El de Daunte Wright, un hombre negro de 20 años, fue asesinado de un disparo en un suburbio de Minneapolis el 11 de abril por una policía blanca que aparentemente confundió su arma con su Taser, y un niño de 13 años fue asesinado por la policía en Chicago. El asesinato de Wright desencadenó varias noches de protestas en la ciudad y antes del veredicto en el caso de Chauvin se desplegaron tropas de la Guardia Nacional en la ciudad, donde muchos negocios taparon sus vidrieras por precaución.

“Creo que todos estamos celebrando legítimamente la condena de Chauvin en todos los aspectos. La familia de George Floyd y su comunidad finalmente tienen cierto grado de justicia y responsabilidad”, dijo a Clarín Deborah Archer, profesora de Derecho de la Universidad de New York y codirectora del Centro de Raza, Desigualdad y Derecho de esa casa de estudios.

“El veredicto es importante y ciertamente es un cambio: que un ex oficial sea declarado culpable de asesinato por matar a un hombre negro desarmado sigue siendo una anomalía en este país. Espero que le brinde algo de consuelo a su familia y comunidad. Pero lo que vimos fue responsabilidad, no verdadera justicia. Porque no podemos traerlo de vuelta. En definitiva, creo que todavía estamos muy lejos de la justicia. Mientras Derek Chauvin estaba siendo juzgado, más personas de color murieron a manos de la policía. Hay un alivio momentáneo, pero esto no cambia nuestro sistema”, agregó.

“Hoy, debemos renovar nuestra convicción de crear un mundo donde la policía no tenga la oportunidad o la autoridad para usar la violencia para acosar, atacar, oprimir y matar a la gente negra”, agregó.

David Schultz, profesor de Ciencia Política y Estudios Legales de la Hamline University, Minneapolis, dijo a Clarín que “este es un veredicto importante en la ley estadounidense, pero puede interpretarse de varias maneras. Si hubiera habido una absolución, habría sido un gran revés para una reforma policial”.

“Si esto se ve simplemente como un oficial de policía que ha hecho algo malo, es una manzana podrida y puede que no haya voluntad política o fuerza para una reforma mayor. Se ha hecho justicia. Por otro lado, existe la posibilidad de que esta decisión sea una declaración sobre raza, policía y justicia, y cree el impulso para nuevas reformas. Necesitamos ver cómo se desarrolla políticamente esto”.

Otros tres ex policías participantes en el arresto de Floyd, Tou Thao, Thomas Lane y J. Alexander Kueng serán juzgados más adelante.

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