Las visitas que han producido este escandalete dentro de Olivos tiene sus bemoles. En primer lugar cada uno es dueño de ser amigo o amiga de quien quiera y recibir en su casa o en la casa de gobierno, valga la diferencia a estas amistades, Pero en un momento de cruda pandemia, donde la foto del año es Abigail la recuerdan?, el padre cruzando la frontera autocrática entre dos feudos y llevandola en brazos par vencer la burocracia y que finalmente lamentablemente la niña falleció, resulta de mal gusto que un presidente reciba visitas que no son decorosas en este momento, sin juicio de valor sobre la persona pero que no aportan absolutamente nada. Para colmo hay un video que bate records en las redes con esta muchacha que más que actriz, aparece como vedette. Las fotos no la contradicen. Los modos y las formas, hay que andar con cuidado, porque indirectamente a la casa, la cama, la heladera todo lo que se encuentra en la casa del presidente, la habitamos todos los argentinos.

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