Pero que loca es esta vida, como dice Vitold Gombrowicz, ¡que terriblemente loca es la vida que vivimos!. Quien diría que promediando a fines de mis 50 cuando se me agotaban los cartuchos, sintiéndome atrapado y sin salida, ibas a aparecer vos, justo vos. Fue como abrir la puerta, la quejosa puerta de mi vida en el crepúsculo del alba, valga la metáfora y me encontré con este regalito!. Es cierto, te esperábamos, pero jamás me imaginé que yo estaba destinado a ser el vicario, el sustituto, el suplente definitivo, para que mis manos que apretaron otras manitos de escuela, ahora apretaría las tuyas, en el jardín con las maestras, que me preguntaban ¿Ud es el papá? y yo tardaba dos segundos en contestar para que ellas con intuición instantáneamente decidían ponerle color a la circunstancia llena de incertidumbre. Ojos de maestras me acariciaban, me integraban, me comprendieron cuando la vida dictaminaba…¡vamos, que hay que empezar de nuevo!. Miré al cielo y protesté: ¡otra vez tengo que volver a la escuela..y si, o no te das cuenta que te tenemos que levantar el ánimo!. Fui acortando segundos, me veía venir la pregunta otra vez, decidido contestaba en el acto..¡si yo soy el abuelo y la directora me contestó con una sonrisa que nuca olvidaré: ¡aja, dos veces padre!. Y Pri fue creciendo en mi decrecimiento, pero yo la sentí mi sangre y la voz de la sangre llama y clama y ama!.

Un regalo de Dios con una tarjetita en la que me escribía..dale, hacete cargo, ella te necesita y vos, abuelo padre la necesitas a ella. Mi mente recelosa y calculadora discutía con mi corazón; aquella me machacaba que no iba a poder porque el abuelo ya no tiene la vitalidad del papá, pero mi corazón se metía en el medio y me sacudía: ¡Loco..dale, que esperas!…el amor no se cansa, no se gasta, date cuenta que esta princesita nos va a devolver un poco de taquicardia viejo!!!Estás enfermo de mundo…pero amanece la vida!.

Y así paso el tiempo más difícil, los cumpleaños, no la dejé llorar, solamente un par de veces la sentí herida, me desesperé le saqué el corazón y le puse el mío..desde ese momento aprendí que el amor incondicional es un intercambio sin tiempo, sin egoísmo sin esperar nada, la vida nos inunda de besos de bebé agradecidos de niña y el viernes en un paraíso pocitano este caramelito cumple sus 15 años!!!. Tendrá lo que ni se imagina porque habrá angeles y principalmente uno, que nos cayó del cielo, para que no me olvide de que por encima de todo, Dios la amaba antes de crearla.

Habrá que festejar Priscila y seremos un solo ser porque vos muchas veces me devolvías las ganas de vivir. Habrá barullo, música, sonidos, globos;no está invitada la tristeza, aunque nos miraremos a los ojos y quizás…alguna lagrimita será inevitable. Y yo, después de 15 años te veré volar, eso me va a doler un poco, te vas soltando de mi vida, pero es la ley, cuando nada es para siempre. Y cuando se apaguen las luces y se descuelgue el último globo, cuando la música deje de sonar, por todas las alegrías, por haberme sostenido y amado, volveré en la madrugada pararé el auto en la banquina, apagaré el motor y entonces sí…en ese momento sí…aferrado al volante, con las luces apagadas….sin que me escuche nadie…me echaré a llorar!.

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