Me recuerdo como si hubiese sucedido hace un par de horas, es una cicatriz retráctil, es la conciencia que no resuelve, es como sobrevivir y sobremorir. Tenía 15 años, me decían nunca vayas al río. De tanto insistir lograron que fuera al río primero en Córdoba. Yo no sabía nadar.Llegué a ese vagón de un tren de agua que pasaba, rugía y no volvía, aunque volvía. Los chicos de mi edad se floreaban dentro de esa lampalaguas movediza que brincaba contra enormes piedras, rellenaba lugares escarpados y cuidado porque a veces producía cierto letargo llegando al torpor, que está más allá del dolor cuando tragaba personas, animales según su estado anímico. Aquel rio primero manso era engañoso, le molestaba la lluvia y se enfurecía. Yo veía que se tiraban desde los sauces deprimidos hacia el remanso, jugaban con una pelota de plástico, gritaban, reían y me dieron de fumar el primer y último cigarrillo de mi vida, cuya etiqueta decía Clifton, fue una sensación horrible, no lo volvería a probar nunca más en mi vida. Me dio cierta envidia ver que todos festejaban el viaje en aquel tren pantanoso y quise ser un poco como ellos. Entonces imaginé que podía hundirme en el remanso, pero cuando tocara fondo con mis pies, rezumaría mi cuerpo hasta la superficie, inspiraría aire y seguiría mi odisea de llegar hasta la otra orilla; que ingenuo!!! en el segundo brinco ya me esperaba la muerte. Hace más de 20 años el doctor Bettio me hizo un electroencefalograma para controlarme y me preguntó: ¿che Juan Carlos vos en algun momento de tu vida si lo recordás, te faltó el aire, te quedaste sin respiración durante un instante demasiado largo?. Si Doctor le contesté…estuve a punto de ahogarme en el rio primero en Córdoba. Me contestó, Ahhh, aquí puedo verlo, mirá!! y me mostró que en una parte de las hondas, esos garabatos que van marcando el compás de nuestra vida, había una interrupción. La conciencia, la inconciencia quedó graficada en mi cerebro para siempre.

El espanto está presente, quiero salir a la superficie pero llegué hasta la coronilla, me retorcí, estaba luchando aterrorizado, los pulmones me pedían aire no agua, de repente una mano aferró a la mía, con tan mala suerte que en la desesperación, lo hundí conmigo a quien se dio cuenta que me estaba ahogando, una banda de manos cuerpos, gritos cayeron como un diluvio hacia esa lampalagua maldita, me sacaron y me arrojaron a un costado. No me dijeron absolutamente nada y volvieron a sus correrías; me habían devuelto la vida!!. Eran como las 5 de la tarde, volvía a mi casa en Arguello, que está antes de Saldán, despues le sigue Villa Allende..entre caminando no dije nada, nunca les conté, pero cuando caminaba parecía que flotaba, mis pies no sentían el suelo y pensé..casi pierdo la vida.

Han pasado tantas décadas de agua, sangre, semen y todo lo que uno se lleva en esta vida, pero ahora ese recuerdo ha vuelto con más fuerzas, tan así es que estoy sintiendo aquel bramido en todo mi ser!!me está pasando ahora y por qué?. Y es mi ser que siente estar metido en aquel remanso, temiendo lo peor, que yo no llegue a la otra orilla y me hunda en el medio del río de la vida.

Querés un mate juank?..si por favor, gracias. Te sigo contando…ehhh tenes los ojos enjugados, por que lloras?….si es fuerte. Sigo. Yo creo que mi ser está asustado y que aquel tren estruendoso vuelve a anunciarse sobre las vias de mi vida. Porque durante esta pandemia, en vez de adolescentes chacoteando en el río, veo casi 70.000 muertos ahogados en el covid, se rompen matrimonios nuevos y viejos porque creen que se quedan sin proyectos, no se toleran en sus casas con o sin plata, quietos o viajando, se nos mueren seres queridos a quienes no se nos permite llorar, acariciarlos por última vez; veo que tanta euforía con el dios baco y alegría es todo ficticio, porque es el sintoma del alcohólico que apura la ultima gota ante el presagio de una muerte inminente ante un virus que no respeta condicion social, títulos, historias, prosapias, arrasa con todos y nos roba el significado de la vida. Es todos los días, las horas, los minutos desde hace un año y medio, me levanto por las noches camino como un vaga mori bundo sonánbulo, no estoy quieto no se que amigo se me morirá mañana cuando amanezca este espanto que no deja de fluir como si el río se hubiese enojado para siempre. Yyyyy todo se rompe, se derrumba, y le pido a Dios, pero…pero…

Pero qué?…tomá otro mate…ajkaa..snnif…ajajkachka…..Juank por favor..está llorando!!!…nooo….siii….me estás asustando…es..que..eehhhh…toma un poco de agua..calmate….tenes un poco de taquicardia….serenate por favor!!!!!.

Ya está…perdón por mis lágrimas..es que la vida me está doliendo mucho y esto no pasa…y…y , nada ya está…tené fe hermano, no te pongas asi….no va a volver aquel tren maldito que te marcó en tu juventud…..

No..seguramente…además yo, vos, todos ya no vamos a ser los mismos. Me tengo que ir…te sentis bien?..siii..tenía ganas de llorar.Bueno loco, cuidate y no volvas al río ja!. ja no…solamente quiero llegar a la otra orilla.

 

jcm.

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